Mon García trabaja como asistente sexual para personas con diversidad funcional. Su entrevista en ‘Vamos a ver’ ha generado un gran debate y lo que ella considera que «es un derecho necesario» por el que cobra 60 euros la hora, otros lo encajan en el marco de la prostitución.

Ante la cantidad de dudas y de preguntas recibidas, Mon ha regresado al programa para dar más detalles de su polémica profesión: «Hay una diferencia muy clara entre prostitución y asistencia sexual. Lo importante es garantizar ese derecho a acceder al propio cuerpo, algo de lo que no parte la prostitución y sí la asistencia sexual», ha comenzado explicando.

Sobre qué le diferencia de la prostitución, Mon ha aclarado: «Acceder a tú cuerpo es un derecho sexual, pero acceder al cuerpo de otra persona no es un derecho, eso es un pacto entre dos personas».

En su primera entrevista en el programa, Mon aclaraba que su cuerpo no juega un papel activo en el proceso: «No hay ninguna interacción más allá de mis manos. Si la persona tiene cierta movilidad, mis manos acompañan las suyas; si no, utilizo mis manos directamente. No hay besos, ni sexo oral, ni penetración. Simplemente es un acompañamiento a la masturbación para personas que no pueden hacerlo por sí mismas».